Segundo día - un choque con la realidad

Categoría de nivel principal o raíz: ABP Categoría: Diario de un proyecto Escrito por Lorenzo Meler

El segundo día era para hacer una lluvia de ideas. Yo he dejado de mandar, de organizar la clase, casi hasta de dirigir. He intentado ser uno más. Sé que esto último será difícil de qué lo vean, todos buscan mi aprobación en lo que comentan, me piden permiso para escuchar música o para sacar el móvil para buscar información. Les intento hacer ver que ahora pueden hacer lo que quieran (con ciertas normas preestablecidas de educación), y la mayor parte hacen lo que hacían antes, estar sentados y pedir permiso, sin embargo hay unos pocos que se sienten libres y empiezan a hacer cosas como salir de clase, pasarse a otra aula vacía, escuchar música, hablar de otras cosas.

Le digo a una de las alumnas que tome nota de la lluvia de ideas. De 16, dos se han ido de clase, tres están llevando una conversación a parte y uno está haciendo otras cosas (terminar la construcción de un ascensor). El resto parecen medio interesados en el proyecto, proponen ideas, sacan sus intereses e intentan que cuadren con algo de tecnología o con alguna idea que ha surgido y que les ha gustado. En la lluvia de ideas, como no podría ser de otra forma, la mitad de ellas son graciosidades, pero también son anotadas. Poco a poco estas ideas van desapareciendo y dejando paso a otro tipo de ideas.

Una de las ideas que hasta el momento más les ha gustado es hacer algo para ayudar a los demás. Les comento algunas experiencias de institutos de Barcelona que salieron al exterior del centro y vieron necesidades en una residencia de ancianos. Me han comentado la posibilidad de ir a algún colegio de infantil o a un centro llamado Amibil que trabajo con discapacitados psíquicos, visitarlos y quizás ahí salga alguna cosa que podamos ahcer

El choque con la realidad que menciono en el título es por ver como seis de mis alumnos han no muestran nada de interés en este tema. Mientras estamos en clase creo que el resto de alumnos y alumnos hasta me notan mi preocupación o tristeza, pero creo que es muy importante dejar que las cosas fluyan como ellos quieran (dentro de unos límites que hemos marcado previamente). Estoy convencido que estas actitudes sólo corresponden a un sentimiento pasajero de libertad y de experimentar a ver hasta dónde pueden llegar , hacer cosas que jamás les hubiéramos dejado hacer en un instituto. Creo que es cuestión de tiempo que decidan hacer algo divertido y que, además, lo hayan elegido ellos.

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